Como Atraer A Una Mujer

como atraer una mujer

Atraer a una mujer no es cuestión de suerte, sino producto de la combinación de una actitud correcta y mantener el pensamiento enfocado en tu objetivo: conquistar, seducir o atraer a una mujer. Para esto debes exhibirte como todo un hombre, en el sentido amplio de la palabra. No basta con ser guapo, tener dinero o tener la voz como de locutor para ser definido por ellas como “el hombre” o ese “macho alfa” que suele ser irresistible para la mayoría de las mujeres.

Numerosos estudios demuestran que la capacidad de atraer a una mujer viene determinada por las “experiencias” que ese hombre es capaz de hacerles vivir. Me voy a explicar en otros términos: si quieres atraer a una mujer tienes que convertirte en toda una experiencia positiva, divertida y excitante para su vida. Tienes que convertirte en alguien que logre despertar en esa mujer felicidad y entusiasmo.

Un poco de basamento biológico

Lo anterior tiene su basamento en la biología humana y nuestra propia configuración psicológica. Por regla general, las personas huimos del dolor, la angustia o de las situaciones que nos hacen sentir emociones negativas. Digamos, en su sano juicio nadie siente atracción en participar de situaciones incómodas o que despierten sensaciones incómodas, ya que van en contra de nuestro instinto. El ser humano quiere vivir, y además vivir bien, es decir, feliz. Por tanto, nos sentimos atraídos por personas o situaciones que nos permiten experimentar esa felicidad. Es común que nos sintamos por la personalidad de alguien carismático porque sentimos que esa persona irradia vida, alegría y espontaneidad. Justamente de eso se trata, en buena medida, el arte de atraer a una mujer, de promover en experiencias de vida que la hagan “sentirse viva y feliz”. El gran objetivo es que ella te relacione con experiencias positivas, que influyen en su existencia un nuevo giro, mucho más favorable que la monótona o rutinaria vida que ella vive actualmente.

Y aunque lo anterior parezca difícil de lograr, realmente no lo es. Lo más importante para jalar la atención de a una mujer se resume en convertirte en alguien atractivo desde el punto de vista de lo que puedes ofrecer psicológica y emocionalmente.

También debes convertirte en un reto, ya que las mujeres por definición suelen anhelar lo que les cuesta, lo difícil les apasiona, para nada son seres que se contentan con lo fácil. Todo lo contrario. Conviértete, pues, en alguien con quien valga la pena pasar tiempo de calidad, que ella lo entienda. Para esto debes ofrecer calidad como persona. A continuación hablaré un poco sobre a propuesta de calidad que debes diseñar para atraer a una mujer.

 

Diseña una oferta de calidad como ser humano

Una oferta de calidad no se basa únicamente en un solo aspecto. Realmente es la combinación de diversos atributos que puedes aprender e interiorizar como parte de tu personalidad para convertirte finalmente en alguien realmente atractivo para las mujeres.

Para esto sigue los siguientes 3 pasos:

  1. Sé divertido. Las mujeres aman esto. No seas un típico galán serio y cortés. Debes ser espontáneo, alegre, mostrar los dientes al sonreír abiertamente, sin temor, ya que esto es un gesto de seguridad personal, dominio propio y de que eres una persona con quien se puede “pasarla bien”. En el reino animal los leones no sonríen pero cuando rugen muestran abiertamente sus dientes como señal de autoridad y confianza. Sé todo un león (sin morder a nadie, claro está).
  2. Juega con el tacto. Tocar es una señal de dominio, o bien, de que estás dando pasos para conquistar un territorio aún no poseído. Dependiendo del canal de recepción de la mujer con la que estés, esto puedes resultar más o menos eficaz, pero procura tocarla sutilmente dentro de las conversaciones que sostengas con ella, así como en los paseos o salidas que realicen juntos. Puedes pasar suavemente tu mano por su espalda al abrirle la puerta para que entre a algún sitio, puedes inventarte algún juego improvisado donde tengas que tocar sus manos, si están hablando toca de vez en cuando su brazo, incluso si tienes un poco más de confianza en la situación, abrázala. El contacto humano se define por lo físico. Es un instinto natural. Aun los bebés conocen el amor de sus madres por medio del calor de los primeros contactos físicos.
  3. No seas demasiado sumiso. No es verdad que dándole a las mujeres todo lo que sean las enamorarás. Lo que probablemente ocurra es que terminen viéndote como un sujeto del que pueden obtener algo siempre, pero nunca como un proveedor o un macho con autoridad sobre sí mismo, que sea capaz de proporcionar seguridad y protección. Es importante que de vez en cuando practiques la indiferencia o te resistas a complacer todos sus caprichos, incluso dentro de una conversación. No dejes que ella tome todas las decisiones. Tienes que dejar de ser receptor y pasar a ofrecer. Lidera el proceso, por supuesto sin ser impositivo o pecar por arrogante, ya que ambos extremos son igualmente nocivos.